"...Me conmovió, no hace tanto, que el cosmólogo Sagan, en un artículo extenso, escrito como desde un punto perdido en el infinito del espacio desde el cual el mundo se observa como una bolita cachuza, terminara diciéndonos: 'Besen a sus hijos'..."
(Fragmento del poema "Que me palpen de armas" del actor y director argentino Oscar Martínez.)
¿Cuántas cosas dejan huella? ¿Cuántas cosas se recuerdan? ¿Cuántas brillan en el tiempo aunque no están? ¿Cuántos rastros? ¿Cuántas cosas? ¿Cuánto al fin es lo que importa? ¿Qué momento en la vejez te abrigará?
Un parto, una sonrisa, una ilusión, aquel abrazo, una canción, la lluvia dibujada en el cristal. Un beso, una caricia, la emoción de aquel encuentro, una razón, la tarde que desgasta la ciudad.
¿Cuántas cosas dejan huella? ¿Cuántas cosas se recuerdan? ¿Cuántas brillan en el tiempo aunque no están?
La plaza roja, un cuadro de Van Gogh, aquella extraña palidez, una ciudad torcida, un resplandor. Un niño que dormita en un rincón, toda esa torpe dejadez, la prisa incontrolada del reloj.
¿Cuántos rastros? ¿Cuántas cosas? ¿Cuánto al fin es lo que importa? ¿Qué momento en la vejez te abrigará?
La luna y esa dulce sensación de amarlo todo de una vez, las brasas que aún incendian la pasión. La calle, la cornisa y el balcón, el mapa mudo de tu piel, el fruto merecido del amor.
¿Cuántas cosas dejan huella? ¿Cuántas cosas se recuerdan? ¿Cuántas brillan en el tiempo aunque no están? ¿Cuántos rastros? ¿Cuántas cosas? ¿Cuánto al fin es lo que importa? ¿Qué momento en la vejez te abrigará?
El puente no alcanza, el río es estrecho. La lluvia es la trampa, la lluvia es el cepo. Camino deprisa, ni busco, ni encuentro, ni paso, ni quiero, ni tengo, ni doy.
La calle cambió su trayecto y no vuelve, las normas distintas son días sin verte. Perdí las señales, los horarios, los trenes. Nostalgia es el verbo que piensa en tu olor.
Y te echo de menos, de menos, de menos, espacio vacío de mi corazón.
Noviembre se marcha y nos deja hojas secas, el mar son tejados, alambres, antenas. Me animo a olvidarte en los días que llegan, aunque hoy ha llovido hay camisas al sol.
Y te echo de menos, de menos, de menos, espacio vacío de mi corazón.